En algún caso estas razones son justificativas para realizar estas labores, pero debería ser algo puntual y restringido en el tiempo.
No obstante en otras ocasiones solo ocultan miedos, inseguridades, o dificultades para asumir
determinados roles. Por ejemplo un nivel más alto en cualquier escalafón suele indicar que nuestro trabajo depende en mayor medida de lo que hacen otros,
no de lo que hacemos nosotros directamente, y en ocasiones el equipo no está tan predispuesto como nosotros querríamos a hacer determinadas cosas.
Una manera (inadecuada) de tratar de obtener un alto desempeño es tratar de “sustituir” al equipo y hacer estas cosas directamente nosotros. Es
la frase típica de “tardo menos haciéndolo yo”.
En otras ocasiones es la propia empresa la que ocupa parte del tiempo del empleado con labores de menor nivel, puesto que de esta manera se ahorra el salario
de un empleado adicional. El típico ejemplo son las labores administrativas. Si bien esto puede ser cierto en ocasiones, dejará de serlo tan pronto como la
carga de trabajo permita la contratación de una nueva persona con un menor coste para realizarla. Un ejemplo claro son los responsables de área. Si la carga
de trabajo administrativo que en ocasiones soportan la realizase personal de administración, o mejor aún, los sistemas informáticos, el coste de estructura
sería menor, podrían especializarse en labores de su nivel, o bien se podría reajustar el número de los mismos, con lo que igualmente el coste sería menor.
En cualquier caso es difícil ver una justificación empresarial para permitir que, fuera de momentos puntuales, los empleados realicen funciones que deberían
ser realizadas por personal de nivel inferior. Es más, cualquier proceso de optimización de recursos pasa necesariamente por perseguir, no solo la adaptación
de salarios y funciones, sino también por promover la movilidad funcional y la preparación del personal para labores de mayor nivel. La razón es muy clara: si pagamos
un salario a una persona por hacer algo que debería hacer una persona que cobra menos, estamos tirando el dinero. Por el contrario, si logramos que una persona
haga algo que debería estar haciendo alguien que cobra más estamos ahorrando dinero.