Para responder a estas preguntas utilizamos la evolución de una serie de variables. Estas variables tienen nombre propio y se llaman Key Performance
Indicators o Indicadores clave del Rendimiento: son una serie de variables que debemos elegir y que definen la marcha del negocio.
Entre ellas estarán en primer lugar los beneficios y pérdidas del negocio, así como las variables que conducen a el: ventas y costes. Parece obvio
pero en la práctica resulta que no lo es tanto: a menos que hayas montado una ONG el principal KPI es el beneficio, no la venta. No vale de nada un
negocio que vende mucho y no gana dinero, aunque evidentemente será más fácil de recuperar si ya partimos de ventas altas. Es curioso que esto lo sabe
todo el mundo cuando pierde dinero (por razones obvias) pero se olvida fácilmente cuando se gana. El punto a resaltar es que el beneficio debería ser
el resultado principal a seguir y no las ventas (esto no quiere decir que el beneficio sea la única variable en la toma de decisiones, o mezclarlo con
temas como la responsabilidad social. No debemos mezclar churras con merinas). Pero como las ventas se ven a diario y calcular el beneficio diario o
al menos semanal requiere esfuerzo y/o recursos el principal (y lamentablemente único punto que se sigue en muchas ocasiones) son las ventas y las
variables que conducen a él (ticket medio, número de tickets, etc.), mientras que los resultados de beneficio y las variables que conducen a él
(coste de producto, de labor, etc.) se siguen mensualmente cuando se cierra la contabilidad tiempo después de haber terminado el mes analizado… y
lo que sea que pase ya no tiene remedio. Se asume que si salen las ventas deseadas los costes salen solos, o que en último término siempre se pueden
bajar; asunción que ha llevado al cierre a mas de uno y de dos.
El segundo grupo de variables se refieren a la capacidad del negocio de mantener, mejorar o empeorar los resultados financieros del grupo anterior,
están directamente vinculados a la calidad del servicio e indirectamente al clima laboral y profesionalidad del equipo que genera los resultados.
Entre ellas estará por ejemplo el ticket medio, tráfico, rotación de personal, grado de formación etc.
Hay un tercer grupo de variables que se pueden contemplar, referidas a resultados comerciales o de marketing: recuerdos de marca, expectativas versus
experiencia, evolución del sector en alguna variable, etc. Normalmente no es común seguir estas variables en empresas pequeñas, en las que lo que se
sigue son los efectos financieros de estas variables, que veíamos en el primer grupo.