Hay una vieja cuestión que separaba el enfoque de los líderes entre dos extremos contrapuestos: los que se enfocan en los objetivos y los que se enfocan
en las personas. El que se enfoca únicamente en las personas pierde de vista los objetivos y el que se enfoca totalmente en los objetivos se olvida de
las personas. Finalmente se concluía que el mejor líder era el que estaba a medio camino, centrado en un 50% en las personas y otro 50% en los objetivos.
Vamos, que una solución salomónica de las que te quedas como al principio.
Yo te aconsejo otro camino si diriges equipos: enfócate 100% en que las personas de tu equipo consigan el 100% de sus objetivos de empresa. Cuando
las personas de tu equipo consiguen los objetivos de empresa, tu equipo, o sea tú, consigue sus objetivos. Y para que consigan ese 100% de objetivos
de empresa tendrás que tener en cuenta y aprovechar con habilidad sus objetivos personales.
Trabaja en crear una identidad de grupo, construyendo a partir de los objetivos, los valores y las cosas que se compartan entre los miembros del grupo,
promoviendo un sentimiento de orgullo por lo que se hace. Promover este sentimiento de orgullo generando sentimientos negativos hacia otros grupos, o
resaltando aspectos negativos de los demás no suele ser una buena estrategia: se volverá contra ti a poco inteligentes que sean los miembros de tu grupo.
Esto no cuenta obviamente si son todos idiotas pero ¿Qué haces tú dirigiendo un grupo de idiotas? Nadie consiguió nunca nada dirigiendo idiotas,
(me refiero siendo honrado, claro. Si no lo eres dirigir idiotas es lo mejor que te puede pasar) excepto
hacer él también el idiota. No dejes que los miembros de tu equipo se hagan los tontos, ni tampoco los trates como tales. Si alguno de ellos es realmente
tonto, créeme, cámbialo. Sí, ya sé que dirigir gente inteligente es más difícil que dirigir gente tonta, pero que le vamos a hacer, es lo que tiene…
No solicites a los demás algo que tú no estés dispuesto a hacer y sepas con seguridad que es posible hacerlo: te cargarías en un segundo tu
credibilidad.
No olvides que los equipos son conjuntos de individuos comprometidos (voluntariamente) en la consecución de un objetivo común (que ellos deciden aceptar
como propio), que prestan al grupo sus habilidades personales (personales), y operan bajo un conjunto de principios común (al cual se adhieren
voluntariamente, aunque fuera del grupo no lo sigan al 100%). Es decir los equipos son conjuntos de personas individuales, cada una con sus problemas,
manías, gustos, puntos fuertes y puntos débiles. El equipo es algo intangible e inmaterial, las personas no.
Presta atención a los miembros menos visibles del equipo. Respeta su intimidad si así lo desean pero ten presente que puede haber grandes estrellas
entre ellos (laboral o humanamente hablando) ocultos tras un muro de timidez o cierto aislamiento social.
Y por último, presta también atención a los pequeños detalles: ¿no hablábamos de 5 tips…?