Pero bueno, para entrar en materia supongamos que disponemos de esta información. ¿Por dónde empezamos? Pues lo primero que te aconsejaría es
que organizases los costes de manera que no sólo te permitan analizarlos sino también hacer previsiones de manera fácil. Hay muchas maneras de
organizar los costes, pero te cuento la que usamos en Abc.Systems. Organizamos los costes en seis grupos: Costes de Producto, Costes de Labor,
Costes Semivariables, Costes Semifijos, Costes de Estructura, Costes de Franquicia y Costes de Ocupación. Las ventas menos estos costes nos da
el Beneficio Operativo (EBITDA o BAIIA o como le quieras llamar), es decir el beneficio de operar la unidad, al cual posteriormente se le tendrán
que restar otros costes que no son producto de operar la unidad: amortizaciones, impuestos, intereses financieros, etc. en los que no entraremos.
Veamos qué metemos en cada grupo y por qué nos parece interesante esta agrupación de costes.
- Costes de Producto: Todos los artículos de compra que van en escandallo. La duda que suele surgir son los consumibles: cajas de producto,
bolsas, servilletas de papel y demás. Estos se pueden meter como Coste de Producto o como Semivariables. Es una decisión particular. Nosotros
tendemos a meterlos como producto si se puede estimar de manera fiable el gasto y como semivariables si no es así.
- Costes de labor: Todos los costes de labor. Esto es igual en general en todos lados.
- Semivariables: agrupamos los costes en los que el porcentaje del coste respecto a la venta suele ser estable. Por ejemplo el gasto
porcentual de material de limpieza suele ser más o menos estable. Si sube la venta sube el gasto pero el porcentaje se mantiene más o menos igual.
- Semifijos: Los costes en los que se mantiene estable es el importe, más que el porcentaje: por ejemplo el coste de electricidad en la
unidad suele ser más o menos el mismo mensualmente independientemente de la venta.
- Estructura: los gastos que son estables porque dependen de una negociación previa. Por ejemplo el coste del wifi, mantenimientos
anuales programados etc.
- Franquicia: los costes de franquicia si los hay.
- Ocupación: los gastos de ocupar el local: alquiler, tasas legales, etc.
La ventaja que tiene esta agrupación es que permite analizar y marcar objetivos de forma fácil y, sobre todo, hacer un seguimiento diario de los
resultados. Veámoslo: El coste de producto me lo dará automáticamente el sistema informático: sabe que artículos hemos vendido, sabe el escandallo
de cada uno y los precios de compra de las materias primas, por lo que puede calcular el coste ideal en función de la venta. El Coste de Labor lo
dará igualmente el sistema. Sabe, a partir de las horas de entrada y salida de los empleados, quien ha trabajado y cuanto, que tipo de contrato
tiene, etc. es decir todo lo necesario para saber cuánto nos hemos gastado en personal. Los costes semivariables reales no los conocemos, pero
podemos estimarlos a partir de los resultados de periodos anteriores: como estamos agrupando costes en los que se mantiene el porcentaje podemos
decir que nuestra media de gasto en semivariables es, pongamos por caso, un 5%. Como conocemos la venta del día, el sistema informático puede
calcular cuánto nos debemos haber gastado este día en costes semivariables. Tampoco conocemos los costes semifijos, pero sabemos que mensualmente
nos estamos gastando una cierta cantidad: pongamos 1.000€. El sistema puede estimar el gasto simplemente dividiendo esta cantidad por el número de
días del mes. De los gastos de estructura y ocupación si conocemos el coste, puesto que se basan en una negociación previa, por lo que igualmente
solo tendremos que dividir este coste entre el número de días del mes y asignar en consecuencia. Los costes de franquicia también los conocemos,
suelen ser porcentuales, por lo que podemos proceder como con los gastos semivariables, multiplicando el porcentaje por la venta. Como obviamente
tenemos la venta, podemos calcular los costes y tener una cuenta de explotación estimada diaria muy cercana a la realidad y que podemos agrupar
conforme deseemos.
Como ves, con este método podemos marcarnos fácilmente objetivos para periodo, mes, semana, día o marco temporal que queramos; e igualmente el sistema
informático puede calcularnos los resultados igualmente para cualquier tipo de periodo que queramos: mes, semana, día… incluso horario si hace falta.
¿Qué dificultad tiene esto?, ninguna, el sistema informático lo hace todo. ¿Y cuánto tiempo hemos gastado? Nada, el sistema informático lo hace solo
y como ves es muy simple...
Este es un ejemplo creo que muy claro de cómo, si disponemos de los sistemas adecuados, gestionar es muy sencillo, no requiere mucho tiempo, y por
supuesto tendremos información adecuada para tomar decisiones de forma rápida. Es fácil ver que si tienes que hacer esto mismo con Excel, aunque se
puede, nos va a llevar bastante tiempo. Y por supuesto es muy diferente tomar decisiones sobre el negocio conociendo diariamente los resultados del
mismo que sin conocerlos.
Permíteme terminar planteándote dos cuestiones:
- ¿Te imaginas lo que podrías conseguir en tu negocio si obtener cualquier información del mismo fuera tan fácil como buscar en Google o la Wikipedia?
- ¿Crees que realmente es cierto eso de que chuparse el dedo y levantar el brazo para ver por donde se enfría más proporciona los mismos resultados?