Desde luego es cierto que "hay gente pa tó", pero creo que estaremos de acuerdo en que el 99,9% de las chicas con las que hubiera quedado nuestro amigo lo mandarían a fumigarse,
antes de acercarse a él. Quizá alguna le aguantaría un rato por educación, pero poco más.
La conclusión, amigo lector, que sé que eres inteligente, ya la habrás obtenido tú solito: el perfume no puede compensar la falta de jabón. ¿Significa eso que el perfume no
sirve para nada?, en absoluto, después de una buena ducha unas gotitas de perfume son el complemento perfecto para lucir como un pincel, y realzar ese atractivo físico que
Dios te ha dado. Jabón y perfume son complementarios.
De la misma manera pasa con las Operaciones y el Marketing. Puedes hacer mucha publicidad, trabajar mucho en redes sociales, tener unas promociones súper agresivas…
lo que quieras... que si al llegar a la unidad los operarios no están bien formados y el servicio es malo, o la comida no está bien preparada, el aire acondicionado no
funciona, etc. etc. el cliente no volverá.
Las fotos, redes sociales, los comentarios positivos, hacer una ilustración con todos los elementos de las últimas tendencias… tienen glamour, y no digo nada si lo haces
con un Mac o un iPhone. Limpiar la campana extractora… pues va a ser que no.
Si haces una promo agresiva y se llena el local de gente es algo muy vistoso. Lo compartes en redes sociales, cuelgas fotos con
sonrisa profiden acompañado de personas prominentes... Y si encima el esfuerzo realizado es poco más que el de pensar, pues la pera. Se entera todo el mundo y eres una estrella
social. En cambio si limpias la campana extractora... pues sólo te enteras tu... y además cansa.
Por eso en operaciones a veces parece que vale cualquier cosa: desde trabajadores quemados a base de excesos de
horas, mala dirección y falta de formación, hasta TPV’s que son verdaderos cascajos, pasando por falta de espacio en frío, mantenimientos del local inexistentes, o incluso
algunas veces saltarse la mitad de la legislación vigente en relación a la seguridad alimentaria.
En ocasiones nos centramos en la publicidad, "lo importante es que entre gente…", y nos olvidamos de que ANTES hay que asegurarse de que lo hacemos bien en el establecimiento.
Si operativamente lo hacemos bien (el personal está formado, contento y es suficiente, la comida está correctamente preparada, el local está limpio y correctamente mantenido,
etc. etc.), simplemente con el boca a boca (que podríamos comparar con el olorcillo del jabón) ya vamos a ir creciendo en ventas. Y si a eso le sumamos un trabajo en marketing
bien estudiado y hecho (las gotas de perfume), tendremos un cohete a punto para despegar. Por el contrario, si nos olvidamos de las operaciones… acabaremos como Silvestre.
El Marketing y Operaciones son complementarias y ambas necesarias, pero el marketing no puede compensar la falta de competencia operativa.