La respuesta científica, 100% acertada, y totalmente precisa a esta pregunta es… depende.
Y ¿de qué depende? De si hay algún problema muy grave, y ya conocido que amenace de manera inminente la supervivencia del negocio.
Si estás en esta situación estás en una crisis de campeonato, porque las soluciones generalmente toman tiempo, y tu posiblemente no lo tienes. Y además, cuando
hablamos de "supervivencia" del negocio, generalmente nos referimos a problemas financieros (aunque puede haber otros, como legales, sanitarios o de calidad, etc.),
con lo cual puede que tampoco tengas excesivos recursos financieros que te ayuden a manejar la situación. En este caso la respuesta está clara: empieza por tratar
de solucionar lo que está generando tu problema de supervivencia del negocio. Si estás en esta situación, valora detenidamente la conveniencia de buscar la mejor
ayuda especializada que te puedas permitir con tus recursos.
Si no tienes un problema acuciante de supervivencia, podemos guiarnos por los pasos básicos de cualquier sistema de gestión: análisis de la situación => toma de
decisiones => planificación => ejecución => control del resultado - nuevo análisis.
Vemos que el primer paso en cualquier proceso de gestión es el análisis de la situación. Para este análisis además son fundamentales dos cosas: disponer de
información correcta y saber interpretarla. Parece obvio pero son muchísimos los casos en los que las decisiones se toman por "impresiones", y muchísimos los
casos en los que no se recogen los datos necesarios para analizar posteriormente. Y no es que esas "impresiones" sean incorrectas, que también pueden serlo, es
que, si no dispones de información, no podrás dar la debida importancia a cada cosa y quizá acabes centrándote en minucias, en lugar de lo esencial (ley del 20/80).
En el coste de producto es frecuente ver unidades que se centran en corregir desviaciones sin importancia respecto al gasto total, por ejemplo salsas o especias, y
se dejan de lado otros productos cuya desviación, en dinero, es mucho más importante. O en el coste de labor nos centramos en si asignamos media hora más o menos
en la hora punta, con la importancia que esto tiene respecto al servicio, mientras que en el momento de recoger el local o las horas puente se desperdician multitud
de horas de trabajo.
Y con esto volvemos al tema de las herramientas, y en especial de los sistemas informáticos. En un sistema informático decente prácticamente el 95% de la
información se recoge sola. Y el 5% que no lo hace (auditorías, pedidos, inventarios y poco más) no debería ser ningún problema hacerlo.
¿Y por donde empezamos a analizar? Bueno, eso depende de tu conocimiento del local. A mi particularmente, cuando no conozco un local, me gusta hacerlo por la
evolución de la cuenta de explotación, y a partir de ahí averiguar las causas de resultados incorrectos y/o las oportunidades de mejora. Y ellos por dos razones:
- Aunque en el local no se recojan datos de facturas, siempre se va a tener esta cuenta de explotación en la gestoría, ya que hay que realizarla por la
contabilidad y para presentar datos a hacienda, con lo cual son datos de los que siempre se va a disponer.
- La cuenta de explotación recoge los tres parámetros más importantes a analizar: ventas, costes y BENEFICIO, siendo este último realmente el importante en
un negocio comercial.