El Principio de Pareto y el Análisis ABC o Pareto son unas excelentes y versátiles herramientas que facilitan respuestas a un gran número de interrogantes. Su
aplicación es muy simple. Su interpretación es clara y directa si sólo queremos saber el grado de concentración o dispersión de las cifras que analicemos; pero
si se trata de averiguar más cosas, se requiere un mayor grado de experiencia.
Principalmente nos van a servir para identificar los elementos críticos de un conjunto que podamos referir a cifras. Estos elementos críticos los identificaremos
por su importancia para el conjunto.
Es posible aplicar el Principio de Pareto y el Análisis ABC a los clientes (facturación, morosidad, etc.); a los productos (productos más vendidos, márgenes,
rotación, espacio ocupado en almacén por el stock, etc.); a los vendedores por diferentes barremos, y a un largo etcétera. El nombre de Abc.Systems hace referencia
a la importancia de identificar los elementos críticos de cualquier conjunto porque los consideramos indispensables, precisamente, para realizar una Gestión de Alto
Rendimiento, que mejore la situación de la empresa, enfocando el trabajo en conseguir el equilibrio entre vida profesional y personal tan deseado en el sector.
El Principio de Pareto
Wilfredo Pareto (1848 – 1923) realizo importantes contribuciones en sociología, economía y el análisis de las elecciones individuales. Observó en su Italia natal,
que el 20% de la población poseía el 80% de la propiedad, y que el 80% restante de la población tan solo poseía el 20% de la propiedad. Esta idea posteriormente
se popularizaría como el Principio de Pareto, y se generalizaría bajo el concepto de Distribución de Pareto.
En su forma más simple, el Principio de Pareto indica que en muchos conjuntos, los elementos críticos son una minoría. Este principio lo encontraremos
continuamente en nuestra vida diaria y profesional: un porcentaje mínimo de los clientes nos proporcionan el grueso de los ingresos, las reclamaciones… Las cifras
concretas en sí no son lo relevante (si los elementos críticos son un 20%, un 30%, etc.) sino que son una minoría. Dado que tenemos nuestras limitaciones y no
podemos ocuparnos de todo al mismo tiempo, matizar una estrategia que se centre en las prioridades nos proporcionará mejores resultados a medio y largo plazo,
mientras realizamos las labores del día a día.
Como vemos en el gráfico, si ordenamos las contribuciones unitarias de los elementos de un conjunto de mayor a menor, y calculamos un acumulado continuo de cada
elemento con el sumatorio de los anteriores, al representar estas cantidades acumuladas en un gráfico obtendremos un curva muy característica. En caso de que la
contribución unitaria fuese la misma en todos los elementos obtendríamos una bisectriz, es decir una recta. Lo normal es que unos elementos tengan más contribución
que otros de tal manera que la gráfica crecerá rápido en principio para disminuir el ritmo de crecimiento en los elementos siguientes.
En la tabla del ejemplo, podemos ver dos artículos representan el 62,47% de las cantidades vendidas (suponiendo que el concepto cantidad representase ventas), y
con 3 artículos tenemos el 79,3% de las cantidades vendidas. En este caso el 30% de los artículos (3 de 10) consiguen prácticamente el 80% de nuestras ventas en
cantidad, mientras que el otro 70% restante de artículos sólo representa el 20% de las ventas.
La importancia de este análisis es que nos permite priorizar: no podemos dar la misma importancia o tratar igual a los 3 artículos principales que a los 7
restantes, ya que el grueso de las ventas vienen de los primeros. Al permitirnos priorizar de forma sencilla nos permite centrarnos en los elementos críticos
del conjunto.
EL análisis ABC
El análisis ABC es muy similar al Principio de Pareto, solo que en este caso vamos a dividir el conjunto en tres franjas. En función de la curva de contribución
que estemos analizando podemos agrupar por unos valores u otros. En el ejemplo inferior usaremos el 30% de los artículos, el 30%, y el restante 50%.
Este tipo de análisis es más completo que el principio de Pareto, y a la vez más adaptable a la vida real. Se usa con una variable, como en este caso, o con dos
variables: por ejemplo ver la contribución al beneficio de los artículos clasificados en función de la cantidad vendida.
El análisis ABC es ampliamente usado: análisis de cartera de producto, inventarios, costes, ventas, clientes, etc. Los negocios que cuentan con una Gestión de
Alto Rendimiento conocen la importancia que los elementos críticos tienen en el beneficio de la empresa, y centran su atención en ellos. Por tanto, esta dinámica
estructurada de trabajo es necesaria para centrarse y planificar la ruta a seguir según nuestros objetivos.