Escandallar un Producto es el trabajo de desglosar los ingredientes, cantidades de los mismos e importes que componen un artículo de venta.
Para calcular el Coste de Producto de un artículo, se suma el coste de los ingredientes que componen dicho artículo. Generalmente cuando hablamos de
COS hacemos referencia al coste porcentual del mismo, que es el coste de producto dividido por el precio de venta neto y multiplicado por 100.
(Coste de Producto Neto ÷ Precio de Venta Neto) x 100 = Coste de Producto en Porcentaje
Para1 – Coste de Producto en Porcentaje = Margen de Beneficio Unitario en Porcentaje
Este coste es lo que conocemos como Coste de Producto Ideal de un artículo de venta. El trabajo de desglosar los ingredientes, cantidades e importes
que componen un artículo de venta es lo que se llama escandallar un producto.
En principio el Coste de Producto (COS) es sólo un cálculo del coste de la composición del artículo, que no toma en cuenta el costo de la mano de obra
en la fabricación del producto. Sin embargo los productos con mayor tiempo de preparación tienen un Coste de Labor (COL) mayor que los
productos listos para venderse , tales como los postres envasados. Este punto deberemos tenerlo en cuenta en los Análisis de Cartera de Producto que realicemos.
Debemos ser muy rigurosos a la hora de escandallar productos. Si no lo hacemos así las diferencias posteriores con los costes reales obtenidos, no solo serán
sustanciales, sino que además no tendremos referencias claras de cómo actuar ante estas desviaciones.
Debemos tener en cuenta al escandallar un producto que lo que buscamos es su coste ideal. Es decir, realizamos los escandallos partiendo de una operación correcta:
productos bien descongelados y no apelmazados, bien cortados, buena distribución de ingredientes, cantidades exactas… Buscamos que el coste real nos indique, con
las desviaciones que encontremos respecto a este coste ideal, los puntos en los que podemos actuar para controlar o mejorar los costes.
Por otra parte, evidentemente, si hacemos los escandallos en condiciones tan ideales que no tienen relación con la realidad, lo único que obtendremos será frustración, y
no información. La única manera real de controlar, no solo nuestro nivel de costes sino también la excelencia de nuestra operación es comparar los costes reales obtenidos
con los costes ideales que deberíamos tener. Para poder hacerlo debemos de tener escandallados todos los productos de venta: desde un plato del menú a un café con leche.